Cesta de compra Portapapeles loader

Buscar alojamiento

Reserva en solo 3 minutos

¿Tiene alguna pregunta?

¡Es un placer asesorarle gratuitamente!

+49 761 3881-1414

según tarifa local

freiburg.booking@fwtm.de

¡Los grupos son bienvenidos!

Nuestro departamento de grupos le hace con mucho gusto una oferta personalizada

Formulario de solicitud
Alojamientos contrastados y seleccionados por el Patronato de Turismo de Friburgo
Sin gastos de reserva
Reservar online y pagar en el lugar
Reservas seguras y garantizadas a través de encriptación SSL

Día 1

¡Bienvenidos! Su recorrido por Friburgo comienza con una explosiva historia en el corazón del casco antiguo de la ciudad, en la actual Plaza del Ayuntamiento. Se cuenta que el monje franciscano Berthold Schwarz inventó aquí la pólvora accidentalmente, a mediados del siglo XIV. Según la leyenda, haciendo un experimento alquímico, puso una mezcla de salitre, azufre y carbón encima de la estufa, la cual explotó poco después. Aunque esta anécdota parece no ser totalmente exacta, lo cierto es que el monumento del fraile adorna la plaza frente a la Iglesia de San Martín.

                  

Directamente enfrente se encuentra el Ayuntamiento de Friburgo, o los ayuntamientos, ya que esta ciudad no solo se engalana con una sede administrativa, sino con varias. A su izquierda verá el Nuevo Ayuntamiento, que fue construido a partir de la combinación de dos magníficos edificios renacentistas entre 1539 y 1545.

                         
Justo al lado, tras los muros del Ayuntamiento Antiguo, se encuentra hoy en día la Oficina de Información Turística. Aquí estamos a su disposición para responder a sus preguntas, proporcionarle un plano de la ciudad y folletos, o informarle sobre los eventos que tendrán lugar en Friburgo durante su estancia. ¡Será un placer atenderle! La llamativa fachada de piedra arenisca roja le mostrará el camino hacia nosotros.

Desde la Plaza del Ayuntamiento, paseando hacia la calle “Kaiser-Joseph-Strasse”, principal calle comercial de Friburgo, pasará frente a la histórica Casa de la Ballena. Si tiene tiempo y ganas, vaya en búsqueda de un pequeño mono que “muerde una manzana ácida” en sentido figurado. En alemán este dicho significa tener que aceptar algo que no nos gusta pero es inevitable para conseguir lo que deseamos (o “apechugar”, hablando coloquialmente). Como este edificio actualmente es un banco, el mono que “muerde la manzana ácida” simboliza los intereses que tenemos que pagar al pedir un préstamo al banco.

Desde lejos ya se puede ver la torre de la Catedral de Friburgo. Para llegar al símbolo de la ciudad siga por la callejuela “Marktgasse”, por la calle “Münsterstrasse”, o tras el aroma de la típica salchicha “Lange Rote” (larga roja). Esta salchicha a la parrilla original de Friburgo se produce en la región, al igual que la mayoría de los productos que podrá probar en el Mercado de la Catedral a diario (excepto los domingos y los días festivos) entre las 7:30 h. y las 13:30 h. Es un verdadero placer dar un paseo alrededor de la catedral entre frutas, verduras, hierbas aromáticas y flores, y admirar algunos edificios históricos relevantes de diversas épocas. El legado arquitectónico en la Plaza de la Catedral es impresionante gracias al precioso y elaboradamente decorado Almacén Histórico del siglo XVI, la Casa del Grano, construida alrededor del año 1500, o el barroco Palacio Arzobispal.

             

Por supuesto, en la catedral también hay mucho para descubrir. Admire la denominada “torre más hermosa de la Tierra” o vaya en búsqueda de la gárgola más famosa de la catedral, el llamado “Hinternentblösser” (“culo desnudo”): una figura humana sin ropa que muestra su trasero desnudo a la gente. Dicen que fue el trabajo de un picapedrero que posiblemente quería expresar su indignación por un pago tardío o demasiado bajo.

                           

Quien desee visitar también el interior de la catedral, puede hacerlo entresemana de 10:00 a 11:30 h. y de 12:30 a 16:00 h., y los domingos y festivos de 13:00 a 17:00 h. También se ofrecen visitas guiadas que pueden ser reservadas en la Oficina de Información Turística.

Para el almuerzo lo ideal sería un restaurante alrededor de la Plaza de la Catedral, ¿o qué tal una típica salchicha “Lange Rote” en el Mercado de la Catedral? Otra posibilidad para almorzar entre gente de Friburgo se encuentra de camino hacia la próxima atracción turística: la Puerta de Martín. Abandone la Plaza de la Catedral por el lado sur. Diversas callejuelas le llevarán a la calle “Salzstrasse” y seguidamente a la calle “Grünwälderstrasse”. Aquí, en un pequeño patio o callejón justo antes de llegar a la Puerta de Martín, se encuentra la entrada al Mercado Cubierto. Incontables chefs preparan delicias de Asia, América Latina, Europa y el Oriente en sus stands.

                     
Tras un merecido descanso, pasará por una de las dos puertas medievales de la ciudad que se han conservado. Vaya hacia afuera de la ciudad a través de la Puerta de Martín. A mano izquierda comienza el antiguo suburbio “Schneckenvorstadt” (denominado “Barrio Caracol” por las escaleras en forma de caracol de las viviendas), en el cual vivían y trabajaban los artesanos de diversos gremios. Tómese su tiempo para pasear cómodamente por las pintorescas calles “Gerber” y “Fischerau”, y disfrutar del cautivador ambiente de este barrio bohemio, con sus fachadas históricas y sus idílicos riachuelos. Los habitantes de Friburgo llaman “Pequeña Venecia” a este encantador lugar repleto de bonitas tiendas y boutiques, así como acogedoras cafeterías y restaurantes. ¡Pero tenga cuidado con los animales salvajes! Desde el año 2001 nada un cocodrilo en el arroyo.

Desde la calle “Gerberau” llegará a la Plaza de los Agustinos. Aquí se reúnen en verano los jóvenes de Friburgo para tomar una cerveza después del trabajo. Las escaleras de la plaza y algunas cafeterías invitan a sentarse y charlar. En la Plaza de los Agustinos se encuentra el museo homónimo, una joya arquitectónica conocida más allá de las fronteras de Friburgo por su fantástica conexión entre elementos históricos y modernos. Su extensa colección de la historia del arte y la cultura desde la Edad Media hasta el Barroco hace que el Museo de los Agustinos sea uno de los más prestigiosos museos del sur de Alemania.

              
A un tiro de piedra, al final de la calle “Salzstrasse”, se encuentra el restaurante “Gasthaus Zum Roten Bären” (“El Oso Rojo”), considerada la fonda más antigua de Alemania. En este señorial edificio barroco de tres plantas han comido los comerciantes, viajeros y habitantes de Friburgo desde hace más de 700 años.

              
Siga por la calle “Salzstrasse” hacia las afueras de la ciudad y tras pocos pasos llegará a la segunda puerta de la ciudad medieval, la Puerta de los Suabos, que fue construida en el siglo XIII como parte de la fortaleza de la ciudad para la protección de los ciudadanos. Con un poco de paciencia encontrará sobre la pasarela de la torre fortificada un pequeño relieve. Una cara atormentada adorna la gran cabeza de una figura sin cuello que se extrae una espina del pie. Este símbolo que se remonta a la Antigüedad es un recordatorio para no salirse del camino correcto. De modo que, dé la vuelta y siga por la calle “Salzstrasse” hacia la fuente “Bertoldsbrunnen”. Aquí, en el punto central de la red de tranvías de Friburgo, finaliza el recorrido.